Asesor sexual...El erotismo en la pareja
No conocía las fantasías
sexuales, solo el misionero. mi primera fantasía cumplida, fue
participar en una orgía.
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se publicarán de forma anónima)
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sobre como mejorar tus relaciones íntimas.
Hola ..Me llamo Ana,
tengo 34 años y soy de Palma de Mallorca...La verdad que no
había experimentado nunca nuevas fantasías sexuales, pero una amiga
me recomendó esta página web, y después de leer varias historias de
parejas, que han podido remontar su relación gracias a que se
han decidido, a hacer el acto sexual de una manera diferente y
divertida, sin tabúes y sin prejuicios que solo hacen que te sientas
egoísta en el tema de la sexualidad, ya que piensas que compartir tu
cuerpo y tus orgasmo con otras personas, aunque no las hayas
visto antes, es malo y rechazable, de ninguna manera, puede arreglar
tu relación amorosa.
Pues como digo después de leer
esta página, me decidí pedirle a mi novio, que hiciéramos cosas
nuevas en la cama, que innováramos y diéramos rienda suelta a
nuestras fantasías sexuales, incluso haciendo un trío si hiciera
falta. Después de meditarlo mucho nos decidimos a tener en casa una
cena erótica, donde invitaríamos a otra pareja que también
estuviera de acuerdo en darle algo de morbo, a las reuniones de los
sábados por la noche. Para encontrar a esa pareja pusimos un anuncio
en la sección de contactos de un periódico local, y nos llamaron dos
parejas, al principio solo con una nos bastaba, pero al final
tuvimos una reunión con la pareja que escogimos al principio, y
ellos también dijeron que si, que podíamos invitar a la tercera
pareja, y hacer una cena para los seis.
De menú escogimos, marisco,
hicimos una mariscada que fue regada con dos botellas de champán,
bueno de cava para ser mas exactos, dado que lo importante no era el
precio ni la cena en si, sino la orgía al mas puro estilo romano. de
postre escogimos fresas con nata montada y chocolate caliente, y el
cava después daría paso a unos cócteles y bebidas mas bien
afrodisíacas.
Bueno pues les cuento como fue
todo, hicimos la cena en un chalet propiedad de la última pareja
invitada, lo decidimos así porque era el sitio mas grande y mejor
situado para todos, aparte era mas discreto que nuestro piso, en
cuanto a sonidos que se pudieran escapar hacia los "vecinos",
queríamos mucha discreción ante todo, y pruebas de que todos
estábamos sanos, cosa que se comprobó en la reunión previa en una
cafetería.
Llegó el fin de semana aquel que
yo tanto estaba deseando, y que de pensarlo me ponía cachonda, hasta
el punto de que me masturbaba casi a diario solo de pensar estar en
medio de tres hombres con un pene en la vagina el otro en el culo, y
el de mi marido en mi boca, ya que se que le encanta una buena
mamada, desde siempre mi fantasía secreta era llegar a ser penetrada
por tres hombres al mismo tiempo.
Lo primero que hicimos antes de
sentarnos a cenar, fue tomar unas ostras con un poco de cava
frío, y sortear los sitios para ocupar en la mesa, procurando que
coincidiera alternativamente un hombre y una mujer, a mi me
tocó al lado de mi marido y un chico de 40 años abogado de
profesión, que estaba bien cachas y era alto, mi marido es mas bien
delgado y de estatura media, la otra pareja dueña de la casa
rondaría los 33 años como mucho, y ella tenía unas grandes y
hermosas tetas, con un escote amplio que al agacharse casi dejaba
entrever unos duros pezones, yo llevó una 95 de sujetador y tengo
los senos mas bien redondos, mi culo es duro y al respingón pero por
las miradas y piropos se que gusta mucho.
Después de comer las ostras,
todos estábamos ya cachondos, las miradas las palabras los roces de
las manos, incluso mi marido notaba como su polla había duplicado su
tamaño debajo del patalón, y eso mas caliente me ponía. y ya fue el
colmo cuando el chico mas joven se me acercó y me dijo
al oído "esta noche te llenaré el culo de mi leche caliente",
llegó el momento de sentarnos, ya no aguantaba porque hasta la dueña
de la casa me había besado en la boca, cuando fuí a la cocina a
ayudarla a traer las bandejas y platos ya preparados, la tercera
mujer se quedó en el salón y cuando volví mi marido ya le
estaba acariciando el culo mientras ella tocaba la entrepierna del
abogado.
La cena estaba servida en
unas grandes bandejas, los mejillones, la almejas, langostinos y
medias langostas estaban tan apetitosas, pero yo no tenía hambre,
aunque si tenía ganas de "comer" y ser comida, ser lamida, ser
acariciada, ser follada por todos los orificios de mi ardiente
cuerpo. pero había que ir dando paso al examen final, sería yo capaz
de no sentir pudor al estar desnuda delante de cinco personas
extrañas.
Decidimos irnos desnudando
poco a poco pero, para ello hicimos un "concurso", que consistía en
nombrar un marisco que no fuera la langosta, que quedaría para el
final, y con las manos debajo de la mesa, al sonar el cronometro del
móvil, había que buscar dicho alimento previamente nombrado en las
bandejas y el último que lo pusiera en su plato perdía, había que
utilizar para ello una pinza de hielo, para no pringarnos ni herir a
nadie. lo primero que se nombró fue las almejas, solo con coger una
ya valía.
Perdió Mónica, la pareja del
abogado, ella era una chica pelirroja con unos pechos algo pequeños
para su estatura, pero con una caderas muy bonitas, tenía una
cintura estrecha, y el pelo del pubís era de un color rojo dorado
muy excitante, todos nos levantamos hacia ella, cada uno de nosotros
tenía derecho a quitarle una pieza de ropa, menos las bragas que
sería la última persona que ella misma decidiera. a mi tocó quitarle
la minifalda que llevaba, cuando la vi en bragas con las tetas al
aire moviéndose hacia arriba y abajo, me entró un morbo excitante, y
comencé a acariciar su culo y lamer las bragas buscando con mi
lengua lo que estaba debajo de la tela, que no era otra cosa que su
clítoris.
Cuando le tocó a mi marido ser
desnudado escogió que fuera yo la última persona que le quitará los
calzoncillos, y claro cuando salió aquella enorme, caliente y dura
culebra de su escondrijo, me lancé con mi boca a chuparla con
deleíte, la mamada que le pegué fue con tal ardor que ni me daba
cuenta que se iba a correr pronto, al pasarle la lengua en círculos
por el agujerito de la próstata. él me apartó porque sabía que si se
corría en mi boca, no podría seguir follando o comiendo los otros
dos coños que tanto deseaba catar.
La quinta persona en ser
desnudada por el resto fui yo, nombraron coger navajas, y yo perdí
ya que no llegué a tiempo a tomarla de la bandeja, ellos y ellas se
abalanzaron sobre mi como lobos sobre un indefenso cervatillo, lo
primero que noté fue como alguien me metía su lengua en mi boca, y
me mordía con fuerza el labio inferior, al tiempo que se su mojada
lengua recorría todos mi dentadura, buscaba la punta de mi lengua y
sorbía mi saliva. abstraída en el largo beso que el dueño de la casa
me estaba dando, era mas que un beso, me estaba comiendo la boca, en
toda la expresión de la palabra. noté como alguna persona se comía
mi teta, pero no solo sentía que la dueña de la casa me mordisqueba
y mamaba un pezón, sino que el abogado que tanto me gustaba se comía
mi otra teta, mi marido acariciaba mi culo con una mano y las bragas
y el monte de Venús con la otra,
Como había pedido que mi vagina
fuera desnudada por la pelirroja, cuando la noté como se me acercaba
relamiéndose y de un golpe me bajo el tanga que casi lo rompe
del tirón que me pegó, luego me abrió las piernas y acarició mi
muslos hasta llegar a las ingles, se agachó y note como algo
caliente, húmedo y duro recorría mi coño de abajo arriba, yo solo
deseaba que me metiera la lengua y me lamiera hasta lo mas adentro de
mi útero.
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molestias porque mi amante tien el pene_grande